El sagrado derecho a equivocarse

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El sagrado derecho a equivocarse
POR: DAVID GOMEZ JULIO 3, 2014

Derecho a equivocarsePor supuesto, no nos equivocamos deliberada y voluntariamente. Simplemente las cosas no siempre salen como esperamos. Lo positivo de equivocarse es que nos permite encontrar un camino más que no era. Equivocarse permite descartar opciones y reducir la baraja; lo que por ende reduce la probabilidad de equivocación futura. Y esto construye ventajas competitivas para el negocio. Es lo que se llama experiencia. Y es precisamente por eso que la experiencia importa tanto.

He fallado muchas veces

A veces por terquedad, a veces por ingenuidad y a veces porque simplemente creía que era lo correcto. He aprendido que equivocarse no sólo es inevitable, sino que es incluso necesario. Cada vez que fallamos recibimos una dosis de humildad, replanteamos las cosas, entendemos por qué fallamos y qué debemos hacer distinto la próxima vez. Por contradictorio que parezca, cada fracaso es un maravilloso descubrimiento.

Todos los días como empresarios nos enfrentamos a múltiples decisiones, desde sencillas y triviales hasta estratégicas. ¿Deberíamos lanzar un nuevo producto, un servicio complementario?, ¿responder a la disminución de precios de la competencia?, ¿abrir otro punto de venta?, ¿incursionar en un nuevo mercado?, ¿ampliar el portafolio?, ¿reducir el portafolio?, ¿contratar a alguien para que maneje redes sociales?, y así sucesivamente. Desafiar la monotonía de la organización es la ruta para avanzar. Arriesgarse también implica que no siempre avanzaremos en la dirección que queremos, pero siempre avanzaremos (aunque en el momento sintamos que retrocedemos). A veces nos desviaremos un poco, pero avanzaremos.

Pretender no cometer errores inmoviliza

Esperar a tener el cien por ciento de certeza de las situaciones y pretender que todo esté controlado, inmoviliza. El no querer cometer errores inmoviliza el desarrollo del negocio. Nunca habrá un camino del que uno se sienta absolutamente seguro. La única forma de ir forjando el camino correcto es avanzar y corregir, avanzar y corregir. Equivocarse es simplemente encontrar otro camino (uno más) que no era.

Y el mejor exponente de este principio es Thomas Edison, que como dice la leyenda, le tomó 1000 ensayos inventar la bombilla eléctrica. Cuenta la historia que poco después de haber revelado su invento al mundo, un periodista francés le preguntó, “Señor Edison, ¿cómo se sintió al fallar 999 veces?”, a lo que Edison contestó con una sonrisa, “Joven, no he fallado 999 veces. Simplemente he encontrado 999 formas de cómo no crear una bombilla”. Esa es la actitud.

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gracias pro esta lección

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